El Primer Error Más Común de los Nuevos Directores de Auditoría y Cómo Solucionarlo.
- Robinson De Jesús
- hace 3 días
- 2 Min. de lectura

El error no es técnico. Los nuevos Directores de Auditoría que enfrentan dificultades en sus primeros 90 días rara vez lo hacen por falta de conocimientos en la materia. Por el contrario, el desafío suele ser una falta de juicio situacional, especialmente al decidir qué tan rápido se deben implementar los cambios.
Este patrón ocurre con frecuencia. Un profesional con experiencia asume la dirección, llega con una visión sólida para el departamento y comienza a hacer modificaciones de inmediato. Después de sesenta días, el equipo se vuelve cauteloso. Al llegar a los 90 días, los actores clave de la empresa comienzan a dudar del nuevo líder. El director a menudo piensa que esto es simplemente resistencia al cambio, pero en realidad sucede porque está avanzando al ritmo de su propia confianza, en lugar de adaptarse al nivel de confianza que tiene la organización.
"La confianza no es un paso previo antes de que comience el trabajo real. En la auditoría interna, la confianza es la infraestructura a través de la cual opera el trabajo real."
Un hallazgo presentado por alguien en quien la organización confía se percibe como información de alto valor. Ese mismo hallazgo, entregado por alguien que llegó hace 60 días y ya ha cambiado tres cosas de raíz, se recibe como una imposición. Es el mismo mensaje, pero con un resultado completamente diferente.
Todo nuevo Director de Auditoría se enfrenta a una decisión, a menudo sin darse cuenta: priorizar el cambio visible en los primeros noventa días o construir las relaciones que permitan un cambio duradero. La mayoría se enfoca en lo primero cuando la situación exige lo segundo.
Una vez cometido el error, siga estos tres pasos:
Reconozca la situación: Admita con honestidad que el ritmo inicial no fue el adecuado.
Reduzca la velocidad: Sustituya una iniciativa que haya sido retrasada o cancelada por una actividad dedicada exclusivamente a escuchar.
Abra el diálogo: Tenga una conversación directa con aquellas personas clave cuya confianza pueda haber perdido. No lo haga para justificarse, sino para preguntarles exactamente qué necesitan de la función de auditoría.
Esa conversación es incómoda. Sin embargo, es la acción más efectiva para restaurar la credibilidad que tiene a su disposición un nuevo director que ha avanzado demasiado rápido. Las organizaciones responden positivamente a los líderes que demuestran la capacidad de ajustar el rumbo, especialmente al principio, cuando hacerlo aún no es costoso.
Para reflexionar:
Tome su mejor decisión antes de cometer un error. En mis primeros noventa días, enfoquese en cambiar solo lo estrictamente necesario para cumplir con las normativas y me dediquese a escuchar todo lo demás. Su principal prioridad sera establecer la credibilidad, no la metodología.



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