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El Mayor Competidor de su Equipo de Auditoría es un Algoritmo

  • Robinson De Jesús
  • Mar 25
  • 2 min read

Human vs AI

Es fácil leer los titulares sobre cómo la inteligencia artificial está reemplazando puestos de trabajo y asumir que la disrupción está ocurriendo en otro lugar: en la manufactura, en el servicio al cliente, en la programación de nivel básico. La auditoría interna, con su énfasis en el juicio, el escepticismo profesional y el conocimiento regulatorio, se siente aislada de esto. Parece el tipo de trabajo que requiere a un ser humano.


Ese instinto es comprensible. Pero también es cada vez más erróneo.


La investigación Visión 2035 del IIA deja claro el futuro: la IA y la automatización ya están reemplazando las tareas tradicionales de auditoría de nivel inicial. El muestreo, las conciliaciones y las pruebas básicas de cumplimiento no están a salvo. Las organizaciones están automatizando estas tareas a gran escala en este momento.


Esto crea una paradoja para los líderes de auditoría. Por un lado, el techo de la profesión nunca ha sido tan alto: la oportunidad de convertirse en un verdadero socio estratégico para la alta dirección, integrado en la toma de decisiones organizacionales, es real y está a nuestro alcance. Por otro lado, el piso está desapareciendo. El trabajo que formó la base de las carreras de auditoría durante generaciones está siendo absorbido por algoritmos.


La brecha entre la función de auditoría de hoy y la del mañana no es un problema tecnológico. Es un problema de capacidades. La mayoría de los departamentos de auditoría se construyeron para un mundo que se está desvaneciendo. Fueron dotados de contadores y profesionales de finanzas: personas talentosas, pero no capacitadas para construir flujos de datos, interpretar resultados de aprendizaje automático o asesorar al liderazgo sobre el perfil de riesgo de un proceso impulsado por IA.


Cerrar esa brecha requiere más que comprar software nuevo. Exige una evaluación honesta y rigurosa de la situación actual de su función en todas las dimensiones de capacidad que definen una práctica de auditoría moderna: desde la tecnología y el análisis hasta la inteligencia de riesgos, desde la estrategia de talento hasta el posicionamiento ante las partes interesadas.


Robinson De Jesús ha pasado más de una década trabajando con funciones de auditoría en toda América Latina y otras regiones mientras navegan exactamente por este desafío. Su presentación, La Función de Auditoría de 2035, presenta un marco de capacidades de 10 dimensiones y un modelo de madurez de cuatro niveles que brinda a los líderes de auditoría una forma concreta y estructurada de evaluar dónde se encuentran, y una hoja de ruta paso a paso para cerrar las brechas más importantes.


El algoritmo ya está aquí: ¿te reemplazará o te empoderará?

 
 
 
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